ABT beneficiará a Yapacaní con madera decomisada en la zona

La Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra (ABT) y el Gobierno municipal de Yapacaní suscribieron este martes un convenio interinstitucional que, entre otras cosas, permitirá el uso de madera decomisada para la elaboración de mobiliario, entre pupitres, mesas y sillas, en favor de las unidades educativas de esa región.

“Esto nos permite apoyar las necesidades de las comunidades, esto se da gracias a la Ley 337 que permite acceder a estos recursos decomisados para poder convertirlos en pupitres y poder disponer en las unidades educativas el municipio”, destacó el director ejecutivo de la ABT, Omar Quiroga Antelo.

Precisamente la mencionada Ley le da potestad a la ABT, que con el fin de evitar la pérdida y deterioro, establecer convenios con otras entidades públicas “para fines de fortalecimiento a los servicios públicos de salud, educación y otras de carácter social y transferencia del mobiliario y productos forestales de manera gratuita a las entidades públicas”.

El convenio también establece que a través de la Ley Nº 482 de Gobiernos Autónomos Municipales, diseñar, definir y ejecutar políticas, programas y proyectos de políticas públicas municipales” que en este caso servirá para el uso producto forestal decomisado por la ABT, para la construcción o fabricación de mobiliario; transferencia de muebles, con destino a satisfacer los requerimientos y necesidades de las comunidades.

Quiroga dijo que la ABT está dispuesta a trabajar en otras áreas y pidió a los habitantes y autoridades de Yapacaní a ayudar a regular los recursos de bosques y tierra y denunciar aquellos que de manera ilegal deforestan y afectan los recursos forestales La vigilancia, el control y la fiscalización permitirá más éxito en ese propósito”, acotó.

Por su parte el alcalde de Yapacaní, Juan Carlos Valles, destacó la importancia del convenio suscrito por el hecho de se podrá librar madera que estuvo depositada por más de cinco años con el riesgo de deteriorarse.

“Valoramos la voluntad política que usted tiene y le quedo muy agradecido que se pueda viabilizar por la necesidad que es muy grande (…) hay un compromiso de establecer las competencias para que la madera pueda ser transformada en mobiliario para la comunidad educativa del municipio”, destacó el burgomaestre.

El convenio tiene una vigencia de dos años y puede ser renovado y ampliado en acuerdo de partes.