Control, tradición y rezos primó en mausoleos con pocas visitas


Este año se vio reducido el número de familias que llegaron hasta el cementerio general, Villa Busch en Guabirá y Villa Gladys de Montero, aunque en el camposanto del Alemán hubo un mayor flujo de personas que llegaron a rezar, a colocar velas, flores y tantawawas a sus parientes fallecidos en el Día de Todos Santos y de los Fieles Difuntos, no obstante, a que la fecha reúne a toda la parentela que durante años no se pueden ver porque viven lejos.

Por ejemplo, Benjamín Parada, que en la mañana de ayer ingresaba al cementerio general, señaló que muchas familias decidieron quedarse en sus casas a orar, debido a los bloqueos que se produjeron en los anillos en la capital cruceña y también por el cierre de la carretera troncal Santa Cruz-Cochabamba que se realizó en la altura de Muyurina y la rotonda de Guabirá en Montero.

Parada indicó que las familias que viven en los municipios del Norte Integrado, tuvieron que gastar más recursos pagando incluso expreso con el fin de llegar a hasta las tumbas donde están sus padres, abuelos e hijos, precisó.

El conductor de la línea de trufis Montero-Yapacaní, José Cisnero, lamentó que dichas medidas obligaron a que decenas de conductores busquen vías alternativas con el fin de llevar hasta sus lugares de origen a los pasajeros.

CON UN ESTRICTO CONTROL

Otro factor que ha podido disminuir las visitas a los camposantos, fue el estricto control que aplicó la Alcaldía de Montero en los ingresos a los cementerios donde el personal de los centros de salud del 1er nivel hizo el control de las medidas de bioseguridad.

Por otro lado, las autoridades del sistema de salud determinaron que las visitas sean mediante el dígito del carné de identidad, tampoco dejaron ingresar a menores de edad, adultos de 65 años, mujeres embarazadas y personas de alto riesgo con patología de base debido a que eran vulnerables a contraer el Covid-19.

En control se realizó de manera conjunta con la Policía Nacional, el personal de la Unidad de Salud Pública, la Gendarmería Municipal, la dirección de Vialidad y Transporte y la Secretaría de Salud de la comuna montereña.

SALUD CONTROLÓ SÍNTOMAS

La doctora del centro de salud de Villa Cochabamba, Evelyn Sejas, indicó que el control que se realizó fue con el termómetro digital donde midieron la temperatura de las personas que ingresaron, además, que también utilizaron el oxímetro de pulso para medir la frecuencia cardíaca y la presión arterial para evitar cualquier tipo de emergencia que podría darse.

Pese a que estaba prohibido el ingreso de las bandas de música, orquestas, el consumo de alimentos, mascotas y menores de edad, sin embargo, las restricciones sanitarias fueron violadas en el cementerio Alemán donde no se cumplieron las disposiciones.

Por su parte, en el cementerio de Villa Gladys, las funcionarias de la Gendarmería Municipal decomisaron latas de cervezas que algunas personas pretendieron ingresar, pero fueron detectadas.

“La cerveza solo la utilizaremos para hacer nuestro ritual para que las almas de nuestros familiares bajen y la consuman”, explicaba Fanor Enríquez.

LOS NEGOCIOS FLORECIERON

Pese a la alta venta que tuvieron los vendedores de flores, guirnaldas, dulces y cruces metálicas, también se generó un movimiento de recursos en los negocios pequeños que se instalaron en las calles adyacentes de los camposantos de la población.

“Pese que nos ubicaron lejos de las puertas de ingresos a los panteones, igual hemos logrado obtener unos ingresos que nos va permitir pagar lo que debemos en la venta del barrio”, dijo Felipa Colque, que se dedica a la venta de refrescos. Por su parte, Margarita Machado, agradeció a Dios por ayudarla a vender casi toda la comida que hizo en los dos días en la avenida Kennedy donde fue reubicada. “Ahora me toca planificar mis ventas para la Navidad”.