Don Libio Menacho un artista innato que lleva música en la sangre

En septiembre la música se convierte en un ingrediente infaltable de la celebración cruceña y los arpegios de la guitarra de Libio Menacho Vaca engalanan la festividad.

Don Libio, que se describe como cantor y guitarrista, nació el 20 de febrero de 1947, a sus 18 años (en 1965) incursionó en la música formando el dúo ‘Los Mensajeros del Oriente’ con Valentín ‘Tincho’ Justiniano. Expresa que su afición por la música nace porque su papá era músico y que su aprendizaje es empírico. 

En 1969 integra el grupo Los Norteños con los que participa en los festivales Lauro, de Cochabamba, donde fueron ganadores, con este grupo grabó 36 temas que se plasmaron en nueve discos con música folclórica oriental y de corte popular.

Además, realizaron giras por el territorio boliviano y también lograron cruzar fronteras llegando a Argentina para participar del festival Tafi Viejo, que se realizó en la provincia San Miguel en Tucumán, donde estuvieron un mes.

En 1973, se formó el Trío Santistevan que participó del Festival del Algodón que fue organizado por Adepa en la ciudad de Montero donde también salieron ganadores. Don Libio, recuerda que después de ello, conformaron un grupo al que denominaron Los Transformers, el cual estaba formado principalmente por integrantes de los Santistevan. El nombre, innovador para la época se debía a que tenían diferentes instrumentos y sus temas una diversidad de ritmos y tendencias musicales, “para todo gusto”.

Este grupo logró cerrar un contrató por siete meses con la Churrasquería El Portón. “En este intervalo logramos hasta conformar un mariachi y contamos con un imitador de artistas mexicanos”, recuerda Libio.

Al artista, recordó que en los 80 se conformó el cuarteto Santistevan, con la intención de grabar en Brasil, para lo cual ensayaron por más de tres meses, pero que no se pudo concretar porque la persona que les ofreció la ayuda para alcanzar ese sueño falleció. “Tanto era su apego del señor hacia nosotros, que nos compró hasta los trajes para ir a Brasil”, expresó.

AÑOS DESPUÉS

“En el 2005 me habla Armando Terceros, director del grupo Los Cambitas y me consulta si podía integrarme y dije claro que sí”, cuenta Libio. En este grupo estuvo un año -desde mayo de 2005 hasta mayo de 2006-, su salida fue para darle rienda a un nuevo sueño que se frustró muy pronto.

Libio recuerda que se retiró de Los Cambitas porque se le presentó la oportunidad de viajar a Estados Unidos, pero sin embargo, después de hacer sus ´papeleos’ le negaron la visa. “Me quede con los moños hechos”, nos cuenta el artista con una sonrisa, como si el no haber logrado su cometido, sea para él solo una más de sus tantas anécdotas en esa vida musical que lleva en el alma y en el corazón.

Actualmente, nuevamente integra del Trío Santistevan, un grupo que ameniza cumpleaños y otros eventos sociales con música del ayer, “de la que sale del alma”.

El cantante y guitarrista, expresó que con la música pudo comprar su casa, mantener a su familia y darse sus gustos. “En 1975 comencé a trabajar en el ingenio Guabirá y eso lo alternaba con la guitarra, como será que gane tanta plata que un 50% de lo que es mi casa gracias a la guitarra” lo dice con felicidad al contar que su trabajo era bien remunerado.

Asevera que, en su época, la música tenía bastante apoyo “ya que la gente apreciaba y valoraba lo que hacían los artistas”.

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