‘Mamá Bertha” sigue deleitando el paladar de los montereños

Destacar la grandeza de Santa Cruz en su mes aniversario, sería muy difícil sin mostrar a su gente y sus oficios. Agradecida con Dios, la señora Bertha Vaca cuenta que con su esfuerzo logró sacar adelante a sus seis hijos de quienes se enorgullece por ser personas de bien, profesionales y, más aún, porque sus hijas continúan sus pasos de seguir deleitando los paladares de los montereños con los platos típicos de la tierra camba en un lugar muy tradicional de la ciudad.

La señora Bertha recuerda que inició su negocio vendiendo panza rebosada hace 34 años (en 1987) cuando una de sus hijas tenía ocho meses de nacida. Recuerda que lo hizo con 10 bolivianos en su bolsillo acomodándose al ingreso de la calle 24 Septiembre, lado sur, una de las principales de Montero, donde actualmente están los ‘agachaditos’.

“El primer día que salí llovió, no sé si me estaría bendiciendo Dios, y salió una vecino y me dijo no se rinda yo le voy ayudar. Pasó la lluvia y juntamos el fuego, y así empecé donde aquel entonces las panzas costaban 0,50 centavos y hoy en día cuesta a 7 bolivianos y para comprarla cruda cuesta entre 60 a 100 bolivianos”, recordó con nostalgia Bertha.

‘Mamá Bertha’ es como la conocen todos sus clientes y es muy querida por su amabilidad. Ella, a sus 65 años de edad, no ha dejado del todo su negocio, si bien ya no va todos los días a su venta, se levanta a las 6:00 para ir al mercado y hacer las compras, cocina los nueve platos de comida que ofrece con ayuda de sus sobrinas y a las 15:00 sus hijas se trasladan hasta su lugar de venta donde se quedan hasta las 19:00, aunque eso varía, “ya que hay días que todo se termina más temprano”.

Los platos típicos que prepara son: majau de carne y gallina, picante, locro, ranga, panza rebosada, rapi, ubre, tripa rellana, además del cogote relleno uno de los más solicitados ya que tiene pedidos desde la ciudad de Santa Cruz.

La señora Bertha dice que ha tenido muchas dificultades, una de las que más recuerda es cuando se enfermó, lo que la obligó dejar por un tiempo su oficio y lo que le más le gusta que es cocinar. Es enferma de Chagas, lo que le afecta al corazón único mal que le aqueja. Asimismo, contó que gracias a Dios nadie su familia no enfermó con el Covid-19 y que durante el encierro por la pandemia ella seguía vendiendo desde su casa.

Hasta su puesto de venta han llegado a comer muchas autoridades y personas reconocidas de la ciudad. Y cuando una persona está de visita por Montero, este lugar es muy recomendado por muchas personas de la ciudad que en vez de un cafecito con un horneado para la siesta, degustan los platos típicos que prepara la señora Bertha.

LOS AGACHADITOS

El sábado pasado, los agachaditos, de donde es parte y fundadora la señora Bertha, estuvo de aniversario, lo conmemoraron con la celebración de una misa, además que hubo música y estuvieron regalando un plato de majau a todos los clientes. Hasta este lugar, también llegó el alcalde municipal Regys Medina y concejales para felicitar a todas las mujeres que forman parte de ese sector por seguir preservando las tradiciones como son los platos típicos de Santa Cruz. Son 16 mujeres que siguen haciendo degustar el sabor cruceño.

Bertha Vaca tiene 65 años, seis hijos, cuatro mujeres y dos varones. Es montereña de pura cepa y vive en el barrio Lindo